viernes, 9 de mayo de 2025

 Nunca un caballo acudio a mi llamado

ni puse bozal a ningún brío

Libre he sobrevivido a mí deseo

sin medir la distancia por el rebote del galope 

ni por la reverberación del aire en el oído ajeno


No pude saltar esa noche

Quizas porque no hubo noche

Tuve miedo

No escape, no había ido.

Tuve miedo

El tambor repicaba en las sienes

El cuerpo tieso el aire quieto

La noche no era

noche era algo espeso y pegajoso

empastado alrededor de la conciencia

y el latido y el aullido y el motor

Las ruedas araron, un potro piafó

Y en el flanco izquierdo me dejé caer


Tuve miedo, dije

Y me abracé a ese latido en mi centro

Estaba vivo

Alguien saltaba dentro de mí

Y ahora el día es gris como mis sienes 

entonces encendidas 

un bozal se apoya donde hubo crines

y soy libre en ese gesto que me ata, 

sobrevivo a mí deseo. Me contemplo.

jueves, 17 de abril de 2025

 un niño nace por acá
otro más allá
la alegría de un pueblo se mece en las aguas
los hijos son la memoria

Viviana Ayilef


En algún lugar de esta historia, el cuerpo inerte de una mujer flota a la deriva sobre un pedazo de madera a miles de kilómetros de la costa en el océano Pacífico. No nos olvidemos de ella. Su derrotero de regreso al continente nos traerá noticias sobre lo lábil de lo que llamamos estar vivos. Pero en este momento de la historia las aguas están adentro, y pujan por salir.

Es otoño, el pueblo se cubre de belleza y caída. En la greda mojada de la calle se reflejan luces suaves. El aire, nido de agua, es frío y envuelve tus pasos que crujen lentos. Hay voluntad de inmersión en el remanso del día. Hacia adentro fluyen las aguas y todo crece como en un mar interior. ¿Sentís las ballenas? Sus voces ralentizadas, un eco, un llamado a miles de kilómetros.

La mujer, ¿despertará? Aún no importa. La tarde es uterina. El tiempo, un deseo.

Silencio.

Escuchen. El agua está hablando otra vez.



sábado, 16 de noviembre de 2024

cientos de miles de retamas 
como ríos amarillos
rodean la ruta y son 
tan amarillas como la línea
que divide los carriles y grita
ATENCIÓN
uno, dos, ocho notros florecidos
en el bosque, más arriba
que las flores de las retamas
tiñen de rojo el alerta.

bajo un sol distinto
el retamal huele a muerte
como esos cogollos secos
que de tan maduros
huelen a carne fresca. 
ATENCIÓN
en las flores, en la ruta y 
en este poema
la vida se toca con la muerte.
el peligro es circular.

 una serie de nubes

atraviesa el cielo

como pájaros sobre la bahía

precedidas por sus picos: otras

nubes más pequeñas, triángulos

marcan el rumbo


van hacia el este, van 

hacia el norte también, vienen

de la cordillera


y la manzana que gira en mi mano

mientras las olas ritman el son, 

me dice que somos nosotros 

quien va, es el tiempo

quien nos muerde, nos besa

nos arranca sabor


el jugo se renueva. morimos. 

vivimos. atravesamos.

somos aves en este tiempo

viernes, 2 de diciembre de 2022

el barrio la isla florece de hipérico

me han enseñado a mirar lo que crece

para afirmar lo que hace falta y también

saber lo que vendrá

si a tu alrededor crece el diente de león

el hígado habrás de limpiar

(cuidate de los enojos)

si son violetas las que vienen solas

ramos de alegría cosecharás

(vienen las penas, ya lo sabes)

con todo el hipérico que este verano trae

¿cuánta depresión habrá en unos meses?

¿largos inviernos sin sol?

cosechar sin resignación, 

la advertencia y la flor


martes, 22 de noviembre de 2022

el amor ha sido o ha ido siendo
reflejado en imágenes de la naturaleza.
esos ríos que se juntan, confluyen y rebotan entre dos orillas, 
esas copas de árboles que se menean juntas en lo alto del cielo azul,
subidas a un viento, vueltas caricia, baile
esa pareja de cormoranes que comparten la rama seca del sauce 
en la isla más triste del río y que, negros, se lanzan
en un vuelo final con la caída del sol, 
y uno se demora porque quiere planear y el otro
se adelanta porque quiere volar
y así, de a tirones descompasados a veces, se acompañan.

esa nube con forma de pluma 
deshaciéndose en lo alto de este triste atardecer
eso es o ha venido siendo el amor

el torbellino de aire que moldea y esfuma la punta superior, 
el brillo que se desprende de esa acción de desgaste,
la suave curva del centro que se vuelve más densa
a medida que el viento la ataca,
la cintura que empieza a formarse justo debajo de esa zona densa, 
la boca que se le abre en la base, las rajaduras
que se abren en la base, eso ha sido el amor,
eso hemos sido nosotres en este amor, 
una forma sujeta a los vientos, deshaciéndonos y resistiendo, 
fulgurando y engordando, volviéndonos algo más 
bajo el inclemente brillo de un nuevo atardecer, 
en la indómita belleza de existir y sentir,
ha ido siendo el amor. 

la nube se va recortando y la cintura 
y la gordura y el brillo de muerte 
dan paso a una forma nueva, 
una mujer se arrodilla sensual en el medio del cielo despejado
una cara boba sonríe un poco más abajo,
y la pregunta flota en algún cielo interno
a dónde vamos, amor... qué harán de nosotres, hoy, los elementos.

sábado, 26 de junio de 2021

Unas pocas palabras devastadoras
y un desparpajo travesti en

su rostro wallú recortado por un 

corte europeo y cicatrices

de aceite de filos de piel marina.


La libertad la mentira y el 

reconocimiento, ojos pequeños 

toda presencia y disposición.

Conóceme, explórame

déjame sentirte, anímate

ya es tarde para volver al horno,

ya quiérete así mal cocido 

descosido como estás deja 

que te quiera, me gustan así

rosados que bello cabello.


Se fue por un mes.

Apareció en la calle

me abrazó por la cintura

nosotros tenemos historia

Faisuli puro contacto

toda información.

Faisuli noche e historia,

todos los tiempos.