viernes, 29 de agosto de 2014

Un amor contra la continuidad

Todas esas mujeres parecidas a tu madre. 
Todos los colores y texturas de la heladería Milac.
Toda esa tensión amable con los turistas.
Todo incólume, 
todo sigue aquí.

Como si todo ese agua que no cesa de moverse
río abajo, por todas partes
en este pueblo de tres ríos
trajera consigo tanto como lo que se lleva.

Como si toda la sangre derramada 
pudiera reencontrar cada vez 
el camino para encendernos, 
palpitantes, inundados.


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