miércoles, 19 de septiembre de 2018


Escuela para navegantes del tiempo

4 a.m. y estoy en una estación de servicio
en un cruce de rutas en algún punto bien al norte
de este país que es una ciudad y un canal
pero también el corazón metonímico de América.
La corrupción y la muerte como negocio,
la ganadería y el contrabando, todo el dolor
de nuestros pueblos: economía política y
política ecológica latinoamericana.

Todo eso me trajo, literalmente, hasta aquí.
He aprendido más en dos días que en tres años.
Voy a perder la libreta
en la que estoy tomando estas notas.
Pero voy a conservar estos recuerdos
tan frescos como el jugo de piña que
desayunaré en tres días en una ruta en Costa Rica.

No hay comentarios.: