sábado, 16 de noviembre de 2024

cientos de miles de retamas 
como ríos amarillos
rodean la ruta y son 
tan amarillas como la línea
que divide los carriles y grita
ATENCIÓN
uno, dos, ocho notros florecidos
en el bosque, más arriba
que las flores de las retamas
tiñen de rojo el alerta.

bajo un sol distinto
el retamal huele a muerte
como esos cogollos secos
que de tan maduros
huelen a carne fresca. 
ATENCIÓN
en las flores, en la ruta y 
en este poema
la vida se toca con la muerte.
el peligro es circular.

 una serie de nubes

atraviesa el cielo

como pájaros sobre la bahía

precedidas por sus picos: otras

nubes más pequeñas, triángulos

marcan el rumbo


van hacia el este, van 

hacia el norte también, vienen

de la cordillera


y la manzana que gira en mi mano

mientras las olas ritman el son, 

me dice que somos nosotros 

quien va, es el tiempo

quien nos muerde, nos besa

nos arranca sabor


el jugo se renueva. morimos. 

vivimos. atravesamos.

somos aves en este tiempo