cientos de miles de retamas
como ríos amarillos
rodean la ruta y son
tan amarillas como la línea
que divide los carriles y grita
ATENCIÓN
uno, dos, ocho notros florecidos
en el bosque, más arriba
que las flores de las retamas
tiñen de rojo el alerta.
bajo un sol distinto
el retamal huele a muerte
como esos cogollos secos
que de tan maduros
huelen a carne fresca.
ATENCIÓN
en las flores, en la ruta y
en este poema
la vida se toca con la muerte.
el peligro es circular.
